28 feb. 2007

La Mancha de Ezeiza - Eternizando Momentos 0015



Hoy la "Mancha de Rolando" tocó su rock en la cárcel de Ezeiza. El público estaba compuesto por 250 jóvenes de entre 18 a 21 años. Algunos parecían de menos de 15 y a todos juntos se los veía como de una colonia de vacaciones o de un grupo de viaje de egresados. Ropa nueva limpia, zapatillas de marca, contentos y acicalados se mantuvieron tranquilos bajo las miradas de los policías más cercanos y los rifles de los francotiradores en los techos.
"¿De q barrio sos?" es la primera pregunta que te hacen. Tu barrio indica tu casta, tu nivel, tu grupo, tu equipo. Las zapatillas brillaban bajo el sol. Solo había dos pares de Topper y el resto eran de las más caras. También dentro de la cárcel, el de las mejores zapatillas es el más poderoso. La jungla capitalista los sigue tras las rejas y se les mete bajo cerrojos en la cabeza. A la salida solo queda robar, no hay manera de ser ex convicto, sin estudios ni ayuda, y con trabajo digno tener lo mismo que conseguís robando. Tener es ser, no tener es no existir. Ese es el lema, y la cárcel, que no es culpable de ello, no parece tampoco poder/querer buscar una solución.
Jorge con suerte sale en un año y se podrá reencontrar con sus dos hijos y su esposa. Ella no le tiene fé pero lo espera. Él tampoco se tiene fé, no quiere volver a la cárcel pero sí a muchos no se nos ocurren salidas para él, a él menos todavía. "Acá tenemos nuestra celda individual", dice y me defrauda. Pensé que iba a decir "acá no vuelvo más", pero no fue así. Somos animales y cuando nos tratan como salvajes parece que eso terminamos siendo. La celda tiene cama, TV. con Tinelli, comida todos los días y alguna que otra actividad para matar el tiempo. Afuera espera la dura realidad, el día a día, el hambre, la desigualdad cada vez más desigual. Como animales que somos, parece que un día agachamos la cabeza y vemos que en la cárcel no se está tan mal. La libertad tiene un precio muy alto y de los pocos que saben donde se consigue, pocos están dispuestos a pagar.

Termina el recital y es hora de que nosotros volvamos a casa. Termina el recital y los pibes vuelven a sus celdas hasta la hora de la cena. Vuelven ahí y quedarán ahí por 1, 10 o 30 años más.
Los de la penitenciaria quedaron contentos. La prensa vio lo pulcros y ordenados que están los presos, no hubo ningún incidente y todos se marcharon a casa. Como si en realidad eso se tratara realmente de solo un recital de rock.
Los francotiradores fueron los que peor la pasaron. Cuatro horas bajo el radiante sol, vestidos de negro de pies a cabeza y sin poder moverse de su lugar. Cargando sus armas que tienen el poder de quitarle la vida a cualquiera de los pibes de ahí, pero sin poder disparar. Seria entendible que trabajar de eso les generara odio. Odio hacia los presos que una tarde de sol son agasajados por un famoso grupo de rock en "el jardín de su casa". Y el odio sale siempre por algún lado. Todo sale, y suele sufrirlo el animal más débil.
Los músicos se volvieron contentos a sus hogares. Fueron por que quisieron, brindaron su arte con todas las ganas y eso algo lindo les trajo. Dar es recibir.
Los presos se ventilaron un par de horas y vieron algo de lo que afuera tenemos y adentro no hay. Tal vez alguno hoy escriba una canción, una poesía, eso sería el pequeño gran fruto de esta tarde calurosa. Hubieran preferido cumbia, sin duda. Eso los hubiera divertido mucho y les hubiera hecho olvidar todavía más de donde vienen, donde están y a donde van. Pero "La Mancha" les dejo un mensaje que algunos sabrán rescatar. Hablan melancólicamente de "ella", la que está pero no es nuestra, ¿quien puede negar que le están cantando a la libertad?:


Arde la ciudad (Mancha de Rolando)

Tu equipo volvio a ganar
te prendieron mil vengalas hoy
la banda grita tu nombre y ves
como la popular se va caer
pero tu estrella no esta mas
se la llevo la mañana

Arde la cuidad
llueve en tu mirada gris
la gente festeja y vuelve a reir
pero este carnaval
hoy no te deja dormir
mires donde mires ella esta ahi

Tu vida siempre fue así
te da y te quita por nada
y aunque estés solo
sin corazón
ahora tenes que seguir la función..
Es una fiesta algo de hoy
donde se junta la hinchada

Arde la cuidad
llueve en tu mirada gris
la gente festeja y vuelve a reir
pero este carnaval
hoy no te deja dormir
mires donde mires ella esta ahi

Es una fiesta algo de hoy
donde se junta la hinchada

Arde la cuidad
llueve en tu mirada gris
la gente festeja y vuelve a reir
pero este carnaval
hoy no te deja dormir
mires donde mires ella esta ahi

Arde la cuidad
llueve en tu mirada gris
la gente festeja y vuelve a reir
pero este carnaval
hoy no te deja dormir
mires donde mires ella esta ahí

---

Fotos y Texto: Ary Kaplan Nakamura







1 comentario:

Juana Banana dijo...

Ary

que buen texto he leido.
Es muy cierto lo que relatás, "tener es ser, no tener es no existir"

el capitalismo consumista nos ha llevado a eso, y se nota en todos los estratos solciales, no solo en los que "más tienen".

espero seguir leyéndote, Ary.

un gran abrazo.